En un ambiente de profunda fe, recogimiento y esperanza, los vecinos de la Unidad Santa Marina Norte participaron en la solemne misa de acción de gracias por el primer aniversario de la inauguración de la Gruta del "Divino Niño", un espacio que, durante este primer año, se ha convertido en un símbolo de unión, paz y fortaleza espiritual para la comunidad.
La ceremonia religiosa reunió a decenas de familias y contó con la presencia especial del ingeniero Kike Morales, reconocido benefactor y padrino del "Divino Niño", quien fue recibido con muestras de afecto y gratitud por los vecinos, en reconocimiento al respaldo brindado para hacer realidad este lugar de oración que hoy fortalece la fe de toda la comunidad.
La celebración fue organizada por las juntas vecinales de la Unidad Santa Marina Norte, cuyos dirigentes destacaron que la gruta representa mucho más que una obra física: "es un punto de encuentro donde las familias elevan sus plegarias, encuentran consuelo en los momentos difíciles y renuevan la esperanza de construir una comunidad más solidaria y fraterna", enfatizaron.
La homilía estuvo a cargo del padre César Núñez, pastor espiritual de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, quien invitó a los presentes a mantener viva la fe, la unidad y el compromiso con el prójimo. Durante su mensaje, recordó que el Divino Niño es un ejemplo de amor, humildad y confianza en Dios, valores que deben reflejarse en la vida cotidiana de cada familia.



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