martes, 27 de noviembre de 2012

Desde una moto acribillan a ‘Negro’



Sicarios mataron a sujeto recién salido de prisión y dejaron graves
 a cuatro. Habría 
sido por obras de construcción civil
Hace cinco días salió de un penal y se vio envuelto en una pelea con sujetos de malvivir, con quienes disputaba el control de una obra de construcción. Christian Benny Castro Mendoza (23), “Negro”, murió acribillado por dos sicarios que, provistos de una pistola con silenciador y a bordo de una motocicleta lineal, también hirieron de gravedad a su hermano, primo y a dos amigos, en el Callao.
El sangriento ataque se registró a las 8:20 de la noche del domingo, cuando los jóvenes, entre risas, conversaban y escuchaban música, en el cruce de los jirones Ica y Puno, zona considerada, por la policía, como “de alta peligrosidad”.
NUEVE DISPAROS
“De pronto apareció, a toda prisa, una moto negra con dos sujetos. Nadie sospechó nada hasta que al acercarse, uno de ellos sacó un arma y habría disparado unas nueve veces”, refirió un testigo a los agentes de la Divincri Callao.
Christian Castro, hincha del Sport Boys, y padre de una niña, fue el que llevó la peor parte, pues recibió tres impactos de bala en el pecho y una pierna. Él fue llevado al hospital “Daniel A. Carrión”, donde murió a los pocos minutos.
También resultaron heridos Alberto Jesús Castro Mendoza (31), hermano de la víctima, quien recibió dos tiros en el brazo y pierna izquierda. El primo de ambos, Walter Mendoza Yupari (25), fue baleado en el pecho y su estado es delicado.
Juan Manuel Garay Orejuela (26) y Luis Enrique Saravia Pachas(29) fueron alcanzados por los proyectiles en las piernas y brazos.
Todos ellos permanecen en el mismo hospital chalaco.
SE PELEARON
Las investigaciones permitieron determinar que los sicarios son conocidos como “Conde” y “Piero”, quienes ya habrían sido plenamente identificados. “Hace dos días, “Conde” se peleó con el occiso y le pegó. Pese a eso, no se quedó quieto y el domingo lo mató. Ellos se enfrentaron, porque Castro habría asumido el control de la construcción de veredas en su barrio, y lo dejó sin trabajo al otro”, contó una fuente policial.
Según se conoció, los asesinos utilizaron una pistola con silenciador, pues nadie escuchó los disparos.